domingo, 11 de julio de 2010

Inconstante inconstancia en circunstancias críticas.

Gritos en mi cabeza,
sangre en mi mente,
tristeza, ¡detente!
mi boca ya no besa.

Mis ojos lloran
la partida de mi razón,
mis manos ya no oran
por la pérdida de mi corazón.

Sal de mi alma,
ya destrozada por el viento,
dame algo de calma
porque ya no te siento.

Nado en un manantial de espadas,
ahí junto a tus rosas
incrustadas en tus pupilas dilatadas,
secándose mientras gozas.

Ando desesperado
abrazándote con mi ojo,
un beso inesperado
acaba con mi antojo.

Estoy, estás, no estoy, no estás.

En un corazón no caben tantas artimañas.

Estamos, yo estoy cantándote;
cómo si fuera verdad,
cómo si de verdad estuvieramos,
cómo si en serio me quisieras,
y cómo si en serio existieramos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario