Te falta amor
te falta olvido,
no lo que los poetas
dicen,
el amor prohibido.
Andas por mis venas
succionando amor,
corres por mis pulmones
como el cigarro del olvido.
Y te acercas,
me acerco,
a gatas andamos
por este el andar
del engaño.
Nuestro amor no es prohibido,
desamor mío.
Soy sólo la sombra de
lo que creo que somos.
Y yo... sólo muero.
Y muero solo,
muero contigo.
Ando con tus penas en mi ombligo
como un poeta mudo
o una rosa en el
olvido.
Te falta amor,
te falta olvido.
Te falto yo.
Ya me escupí,
miré al cielo y grité:
"Ámame,
que estoy como derretido".
Tu Dios no repondió,
sólo mis cigarros y mis soledades
saben que estoy dolido
como la fría mañana
de un pueblo carcomido.
Ríete,
desamor mío,
riámonos,
que no nos queda más remedio
que este andar a ciegas
por nuestro
desamor de niños.
Y no recuerdes nada,
que la piedra de tu conciencia
no haga un pobre desaliento de tu pasado
tibio,
falto de amor,
falto de olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario