jueves, 29 de abril de 2010

A Ximena Paulina Solorio García.

A la misma creación divina,
al amor más puro,
a la razón por existir,
a mi relación más humana, más amorosa, más poderosa.
A ti;
sangre de mi sangre,
lágrimas de mis lágrimas,
piel de mi piel,
corazón de mi corazón.
Nuestra madre siempre nos dice;
"Son ustedes, son lo mismo, son sus ojos, son su sangre, son su piel, ¡Ámense!"
¡Cuanta razón tiene!
Eres yo y yo soy tu.
Eres la felicidad en este mundo,
eres la eterna luz de esperanza,
eres la razón por la que mi mundo sigue girando (y cada vez con más fuerza),
eres como una cascada.
Eres el amor en un mundo lleno de desamor,
eres como una cascada, eres como el agua de esa cascada,
eres como un diamente cayendo entre el agua de esa cascada... siempre brillando, brillando eternamente.
Recuerda que tu eres lo que quieres ser,
recuerda las tardes de helado en Luna,
recuerda los cánticos nocturnos en mi cuarto, gritando canciones por demás conocidas por ti y por mi.
Recuerda que no estas sola (tu siempre me recuerdas eso; no estoy solo, te tengo a ti).
Recuerda las salidas al centro, las risas imparables.
Recueda los besos que te doy,
recuerda las mañanas en las que te pasas a mi cama para dormir un momento juntos, como si el mundo no existiera,
recuerda nuestras miradas; cómplices de las mismas travesuras.
Recuerda los chistes con los que reiamos tanto.
Recuerda que eres mi hermana y te conosco.
Recuerda las noches en las que te leía poesía.
Recuerda que cada lágrima de tristeza limpia el alma,
recuerda que llorar es bueno,
recuerda que las cosas pasan por algo,
recuerda que no hay mal que por bien no venga,
recuerda...
Pequeña se que tu no lo sabes, pero lo sientes,
pequeña (mi pequeña) yo se que no entiendes, pero lo gozas.
¡Vive hermana mía!
¡Vive!
Y que no te despojen de tu felicidad, tan característica tuya.
Y que nunca te borren esa sonrisa que llena mi corazón (yo se que no lo sabes aún pequeña mia).
Cree en que la vida cambia a cada momento,
no te desiluciones por cosas que no valen la pena (recuerda que tu cara de ángel siempre se ve mejor con una sonrisa dibujada),
no te dejes caer por las acciones de los demás,
nunca pierdas esa mirada que sana mi alma.
¡Nunca!
¡Aprende de mis errores, se mujer!
Llora con la luna.
Si muero hoy, moriré feliz, feliz de saberte feliz,
feliz de saberte fuerte, feliz de reconocerte... mi hermana,
Si hoy muero quiero que sepas que te amo, que te quiero, que te estaré eternamente agradecido por lo que haz hecho con mi alma y mi corazón... ¡Los haz sanado!
Sino muero hoy, tendré la oportunidad de serte útil un día más,
sino muero hoy, te sonreiré una vez más,
sino muero hoy viviré feliz.
Y que quede claro; (hermana mía),
nada en este mundo nos separará.
¡Nunca!
Que quede claro hermana mía; eres mi luna y mi sol, mi estrella y mi mar, mi barco y mi avión, mi flor y mi pétalo, mi sonrisa y mi boca, eres mi todo y mi felicidad.
Y que quede claro; soy tu hermano y tu eres mi hermana, soy tu piel y tu eres mi piel
soy tu sonrisa y eres mi sonrisa,
soy tu y tu eres yo.
(Gracias Ximena, gracias por existir, y por hacerme tan feliz, gracias por ser mi hermana, gracias por alegrarme con sólo una mirada)

miércoles, 28 de abril de 2010

¡Gracias totales!

¡Gracias totales a mi!
¡Gracias totales a ti!
Gracias.
A partir de esta línea cambio, mejoro, hago una metamorfosis. Dejaré de ser lo que no me gusta de mí, el joe dejado, el joe tonto, el joe suicida, el joe patético. Para abrir el paso al nuevo Raúl...
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Carta de un desesperado.

"You shut your mouth. How can you say I go about things the wrong way? I am a human and I need to be loved, just like everybody else does..."
How soon is now - The Smiths.

No sería estúpido pensar que no pertenezco a esto, ni sería tonto pensar que no soy de aqui, ni pensar que no soy de este lugar, ni tuyo, ni de Dios, ni siquiera soy mio. En realidad sería lo más racional. Pensar a cada momento que la vida y la sobrevivencia se trata de humillación, temor, miedo, ignorancia, temblores, desamores, tormentas. La vida se trata de eso, se trata de tomar las mejores decisiones, en el momento preciso, cada momento es precioso. No. No todo es precioso, me atrevo a decir que nada es precioso. Ni siquiera en mis momentos de felicidad completa puedo dejar de pensar lo inservible que es la vida. Este pesimismo me está acabando. Esta realidad me está matando. ¿Donde estas para acabar con esta Soledad? ¿En donde estas para sacudirme todo este pesismo? Soy patético. Vine solo a este mundo, me iré solo de este mundo. Estoy solo en este mundo.
¿Cuando acabará esto? Ya espere lo suficiente, y no hay esperanza para mi ni para nadie. La esperanza es un invento hecho por algun estúpido en tiempos de locura, cuando todo parecía malo, aterrador y pensó "¡Ah! pero todo estará bien al final"... al final, y ¿Cuando llegará ese final? Si los finales son felices, ya quiero que sea mi final.
Me burlo, me rio de los que creen que soy un triste, de ustedes que son ciegos a las atrocidades, y no me vengan con tonterias de que "hay que ver lo bueno de la vida" porque cada que veo lo bueno de la "vida", ella la misma "vida", se precipita a mi con miles de razones por las cuales no vale la pena seguir respirando, seguir comiendo, seguir estudiando, seguir llorando, seguir abrazando, seguir aferrandote a ella, seguir durmiendo, dejar de fumar, dejar de tomar, dejar de drogarte, seguir buscando una salida racional, manteniendote aún de pie, seguir amando...
Toda mi esperanza se fue (insisto, me burlo de ti que crees que soy triste).
Hoy 28 de Abril de 2010 me declaro un opositor a la vida, un opositor a las sonrisas, un opositor a la sobrevivencia, un opositor a seguir vivo, un opositor a ustedes todos los ciegos. Hoy le declaro la guerra todo el mundo, le declaro la guerra a la felicidad, al amor, le declaro la guerra a la misma vida, si me quiere joder, que me joda bien, si me quiere infeliz, me tendrá infeliz, declaro la guerra todas las instituciones de esta realidad, le declaro la guerra a Dios.
Hoy no quiero ser feliz, hoy no quiero besar a nadie, hoy no quiero sacar 10 en mi examen, hoy no quiero que el sol brille sobre mi cara, hoy no quiero sentir el agua penetrar en mi poros, hoy no quiero drogarme pensando en cosas "lindas". Hoy no quiero ser amable con los babosos, idiotas, estúpidos, ineptos, hoy no sonreire a quienes me odian, hoy no le ofreceré la otra mejilla a aquel que me ha golpeado, hoy no le rezaré a un Dios que me da la espalda, hoy no dejaré de fumar, hoy no seré feliz, hoy no seré listo, hoy no ayudaré a nadie, ni me ayudaré a mi mismo, apartir de este día comienza la real autodestrucción. Hoy no creo en un Dios. Hoy no creo en el amor. No creo en la psicología. No creo en el derecho. No creo en el estado. No creo en la literatura, no creo en el sexo con amor, no creo en el alcohol, no creo en la música, no creo en la benevolencia de las personas, no creo que haya alguien o algo que me proteja, hoy me salgo del círculo de ustedes, hoy me aparto de esta imitación de vida, no creo en la poesía, no creo en la química, no creo en la felicidad, no creo en la vida después de la muerte, no creo en la resurrección de los muertos, no creo en el regreso de cristo, no creo en ti, no creo en mi, no creo en nadie, no creo en Sabines, no creo en mis padres, no creo en mi país, no creo en mi inteligencia, no creo en la venganza, no creo en nada.
No creo ni siquiera que esta sea la salida, ni creo que haya alguna salida, no creo en mi gusto por nada.
No creo en los perros de mi familia, no creo en mi familia, no creo en la teoría del delito, no creo en el fin del mundo. No creo en nada.

martes, 27 de abril de 2010

Golpes de suerte.

"El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio[...]"
-Amado Nervo.

Las situaciones, las palabras, las acciones, las omisiones, las decisiones se vuelven con cada segundo que pasamos sobre este planeta más y más complicadas y comprometedoras. Se vuelve más obscura la existencia. A veces miramos las cosas irse, dejarnos, alejarse y nosotros como estatuas las miramos sin hacer nada. A veces eso es bueno, a veces es malo, a veces va más allá del bien y del mal (como diría Nietzsche).

Eso por una parte. En otra tónica, aunque con cada momento y decisión confirmo que la vida se obscurece con cada segundo que paso en ella, hay destellos, hay felicidad, hay sonrisas hay... golpes de suerte:

"Ese lugar está ocupado", así empecé ese día. Sonreí. Sonreiste. Sonreimos. Pasó la clase (que no vale ni la pena mencionar). Temblaba, secaba el sudor de mis manos con mi pantalón, dudaba si recordarías lo que prometimos unos días atras. Secaba mi frente con la manga derecha de mi sueter. Y sin pensar (pocas cosas las hago sin pensar; normalmente hago un juicio valorativo en cuanto a todas mis acciones) saqué las papas fritas que un día antes mi hermana había ido a comprar a la tienda de la esquina en la calle en la que vivimos y te las entregué, no quise mirar tu rostro, ni tus ojos, no quise saber nada. Ni como te sentiste en ese momento, no quise saber con sólo mirar tu boca lo que pasó por tu mente en ese momento, preferí quedarme con la sonrisa que yo te dí y divagar en tus posibles respuestas. Salimos del salón de clases (no podía soportar un segundo más ahí) me notaba a mi mismo apresurado, nada cauteloso, golpeando a todos (creo que si empujé a varios estorbos) deseando ya salir de ese salón.
Ya afuera, entre risas, canciones de chicos malos, saludos, miradas perdidas, miradas encontradas, el sol golpeando con toda su fuerza, compramos dos chocolates. Nos dirigimos hacia el lugar que nos serviría de mesa y silla al mismo tiempo, optamos por un lugar a la vista pero apartado, solitario pero con gente, frío pero con rayos de sol, nuestro pero de todos. Ese lugar nuestro pero de todos destelló algo mágico, algo "fuera de serie". Ese lugar estoy seguro es místico. Entre plantas y concreto en el interior de la universidad en la que estudiamos nos sentamos, fue tan relajante sentir el ambiente tranquilo sin presiones (aunque nuestra manera de medir el tiempo sea en sí misma estresante y desesperante). Entre canciones, chocolates, papas fritas, risas, sonrisas, sonrojamientos, venganzas, deleites se nos fue una tarde para mi memorable, sólo media hora me bastó para darme cuenta, con treinta minutos tuvo mi mente y mi corazón para asegurar lo que estaba divagando en ellos. Pedazo de chocolate, risa, Muse, pápa frita, más risas, sonrojamiento. Y con cada risa tuya mi alma y corazón se llenaba y se alimentaba de una felicidad casi desconocida por mi. Pedazo de chocolate, risa, The Beatles, pápa frita, más risas, sonrojamiento. Y con cada mirada que depositabas en mis ojos, mis ojos volvían a la vida y sentía que tus ojos eran mis ojos y que nuestros ojos eran sólo nuestros ojos, y sentía que nuestros labios sería nuestros labios por siempre.
Llegó la hora de la entrada a tu siguiente clase, feliz y emocionado por el momento te escolté a tu siguiente clase. La tarde nuevamente no apestaba a suicidio. Conversaciones vagas sobre mi problema con mi hermana, pero eso no arruinó la tarde.
Te despediste, me despedí, me miraste, te miré, te besé en el cachete, me besaste en el cachete y con esto no quiero decir que haya sido monótono, ¡Al contraio!
Me rodeaste, por mi izquierda, te fuiste a tu clase, tu boca aún olía a chocolate, tu mano a cigarrillo, cuando te despediste logré mirar dentro de tu ojo izquierdo, ¡No había vacio! Te fuiste. Me fui.. Nos fuimos.
"Hubo algo diferente en esta ocasión" me fui pensando, algo completamente distinto, algo distintivo y significativo, por fin pude mostrar mi verdadero yo sin necesidad de hacer uso de la máscara de la persona pedante, presuntuosa, odiosa de la que me valgo para "proteger" mi persona. Espero ella también se haya sentido en armonía, espero ella tenga la sensación de que nada es casualidad sino causalidad.
Hasta la próxima Srta. C. Hasta que el siguiente golpe de suerte nos vuelva a unir.

Ciertamente la vida se obscurece mientras crecemos, pero ayer brilló...

domingo, 25 de abril de 2010

Tú. Yo. Tuyo. Tú y yo.

Su resplandeciente mirada.
Sus ojos opacos.
Sus pasos seguros.
Su caminar triste.

Las manos saludando.
Las manos en los bolsillos.
Las palabras de aliento.
Las palabras de odio.

El querer vivir.
El escupir al cielo.
Los ojos con vida.
Los ojos sin vida.

La vida con ánimo.
La vida sin sentido.
La emoción por vivir.
La emoción por morir.

El amanecer prometedor.
El amanecer estremecedor.
La piel con sentimiento.
La piel desgastada.

La vida con vida.
La muerte con muerte.
La respiración bella.
La respiración necesaria.

Tu forma de ser.
Mi forma de no ser.
Tu manera de hacer las cosas.
Mi manera de deshacerlas.

Tu fortaleza reflejada en cada acción y omisión de tu vida cotidiana.
La flaqueza totalmente visible en mi cuerpo.

Tú. Yo.
Yo que quiero estar en ti.
Tú, que sólo tú sabes lo que quieres.
Yo, tratando de cambiar para estar en ti.
Tú, que sólo tú sabes lo que quieres.

Yo como el desesperado en la penumbra, con un encendedor.
Tú, totalmente segura de que encontrarás un nuevo amanecer; prometedor, seguro, pacífico... amoroso.
Yo seguro de que el día tiene miedo y por eso se refugia en la noche.
Tú. Yo. Tuyo. Tú y yo.

viernes, 23 de abril de 2010

Una cura ahora mismo.

Dentro de todas las bandas que me gustan (Pink Floyd, The Beatles, The Smashing Pumpkins, Kraftwerk, Joy Division), hay una en sí, que me cura y me envenena, me alegra y me entristece, me mata y me revive, en fin. Cuando por primera ocasión escuché una canción suya, supe que era algo diferente, supe que no sería lo mismo. Primero fue una canción que hablaba de una persona que para el vocalista era justamente como el paraíso y ahí mismo, en ese instnte fue cuando todo empezó (o ¿Terminó? Porque el fin de las cosas sólo implica el inicio de esas mismas y el comienzo de otrasy viceversa) a ser diferente. Luego una canción que trata el tema de que los chicos no lloran, esta canción tiro abajo lo que siempre creí, ¿Los chicos no lloran? ¿Los chicos lloran? Algunos diran que es sólo una canción, pero yo diré es sólo una canción... de The Cure. Mi banda preferida.
Los dejo con; A Night Like This.
I'm coming to find you/if it takes me all night/can't stand here like this anymore/for always and ever/is always for you.

jueves, 22 de abril de 2010

Huracán.

"Clausurada, sellada,
sola y triste y enferma..."
-Jaime Sabines.
¡Se acerca una estampida!
Soledad a flor de piel.
Parecen bisontes,
(pareces un encendedor iluminando en la penumbra).
Aguanto un segundo más,
no por inhercia (sino por esperanza).
Planto bien mis pies,
afianzo bien mis piernas.
Esta ola de soledad amenaza con despedazarme, con acabarme, con aniquilarme, con destruirme, con torturarme, con matarme. Puedo ver en los ojos de la Soledad, puedo saborear su sed de mí, su hambre de mi cuerpo, su necesidad de destruirlo y acabar con mi tranquilidad, con mi paz, con mi paciencia. Sus labios están secos, necesitan beber mi odio, beber de mi desesperación, de mi impaciencia, de mi infelicidad. En sus ojos puedo ver mi reflejo; mi debilidad se denota, mi flaqueza, mi gusto por ella, mi miedo hacia ella, mis ojos se reflejan en sus ojos, mis ojos que parecen sus ojos, mis ojos que por mucho tiempo han sido sus mismos ojos, mis ojos, sus ojos, nuestros ojos, unos mismos ojos, los ojos de tus ojos, tus ojos mis ojos, los ojos de la Soledad. La Soledad es fría. Y Puedo oler su aliento seco, pestilente, como un insenticida (ya que no se ha alimentado). Trata de tocarme y acabar con mi sonrisa, trata de gritarme y que su aliento insecticida penetre mis naricez y mi cerebro para llenarme de ella, para luego llegar a mi torrente sanguíneo e invadir así mis órganos; mis pulmones (que dudo haya espacio en ellos para otra cosa que no sea cáncer), mis riñones, mi corazón. Trata de besarme con esos labios secos y volverse a llenar de mi odio, de mi desesperación, de mi impaciencia, de mi infelicidad. Lo intenta. Yo la alejo, la evito (y más esta tarde en la que todo parece querer estar una vez más en mi conveniencia), le grito con toda mi fuerza almacenada por años que no entrará nunca más en mi, le arrojo sus pertenencias, le arrojo sus viejos arapos los que aún tenía en mi posesión y me recordaban -con tristeza- lo que alguna vez fui... pero no puedo, no puedo (¿O no quiero?) deshacerme de ella, es vital para mi, es como una droga para un junkie, sin ella muere de locura. Sea que no pueda o que no quiera, desisto de mi intento, bajo la guardia, bajo la mirada, le abro el paso, cierro los ojos (por lo menos para no presenciar el momento de su entrada a mi ser), abro la boca para que entre más facilmente... pero de pronto, en ese lugar, en ese momento, en ese instante, en esa situación; apareces, te presentas, como con el Sol entre las manos, como con todas las estrellas en tu cabello, como si trajeras todo el amor guardado en tus bolsillos, con una sonrisa dibujada en tus labios (que no están secos como los de la Soledad). Tu. A quien menos esperaba, por quien no hubiera apostado que ingresara en escena. Llegas, distraes mis pensamientos, y me agito, mi corazón comienza a palpitar de una forma descontrolada y arrítmica. Me incomodo, los nervios se apoderan de mi, y tu sin decir una sola palabra alejas a esa Soledad que se da cuenta que no puede contra ambos, se retira amenazando con volver, amenazando y gritando intentando penetrar en mi. Vocifera y ya no la escucho, mi mirada va contigo, mi mirada te sigue, mi olfato no presencia ya un olor insecticida, ya no. Ahora veo tu Sol y tus estrellas.
Y aunque no duró mucho, y te fuiste mi mirada no ves los ojos de la Soledad, sino sólo los tuyos.
Y aunque te fuiste, aliviaste (sin saberlo y sin quererlo) una tarde.

-Ayer en las bancas de la Universidad, mientras el viento nos arrojaba al cielo.

Uno no sabe lo que le espera en la vida. Gracias.

martes, 20 de abril de 2010

Juego de palabras, juego de letras, juego de personas, juego de amores, juego de corazones, juego de situaciones, juego de miradas, juego de juegos.

Me. Enamoramiento. Morire. Operación. Razón. Inherte. Remedio. Enfermo. En. Nunca. Tu. Uno. Batalla. Alcohol. Temerario. Ala. Locura. Libertd. Amor.



Haré. Apatía. Rompimiento. Émpedocles. Lo. Oscuridad. Posible. Omnipresencia. Sensibilidad. Impresionante. Blindaje. Lealtad. Espacio. Para. Afeminado. Risa. Aprisionado. Estar. Situación. Temerario. Afligido. Roto. Contigo. Ola. Nada. Temblor. Intempestuoso. Gracias. Oro.

Incógnita.

Son las 22:30 horas, hago un juicio valorativo en mi mente sobre sí mandarte o no un mensaje de texto en esta noche tranquila, noche fría, noche solitaria en mi cuarto. Luego de invertir dos horas de estudio para mi examen de personas y bienes de mañana, abro un poco más mi mente y escucho tras esos pedazos de concreto que se alzan a una altura de -aproximadamente- 2.10 metros sobre el piso de mi cuarto en el apartamente que mis padres adquirieron,  gritos con palabras como; "nunca haces nada bien", "por eso tu hijo es lo que es", una voz a escazos cuatro metros (pero paradojicamente muy lejana a mi) grita cosas hirientes. Gritos. Simples palabras, dardos envenenados, que en un parpadeo pueden atravesar esos pedazos de concreto que me aislan del exterior. El concreto es un material muy resistente. No lo suficiente para detener "simples palabras" que envenenan la mente, el alma y el corazón. He estudiado lo suficiente por hoy. Me han insultado y humillado lo suficiente por un día. Y al final no te envié el mensaje de texto que comenzó la noche

domingo, 18 de abril de 2010

La Guerreo.

Colonia Cuasimilenaria, colonia emblemática, colonia permanente, una colonia a fin de cuentas de la delegación Cuauhtémoc, de este siniestro Distrito Federal. Ubicada entre las colonias Nonoalco Tlatelolco -al norte-, Santa María La Ribera -al oriente-, Morelos -al poniente-, y la colonia Centro -al sur. A lo largo de mi existencia he vivido en varias colonias; 3a Sección Unidad Habitacional San Juan de Aragón, Fernando Casas Alemán y Lindavista. Cada una de ellas tiene sus propias y únicas historias que en ningún otro lugar pudieron suceder; matanzas, nacimientos en una banqueta, narcomenudeo, fiestas memorables, besos, sexo en la calle, etc.
Esta vez se la dedicaré a la warrior, esa colonia que causa terror en los rostros -y carteras- de mis amigos cuando les digo donde vive mi mamá y entre semana yo. Esa colonia que tiene fama -y muy cierta- de ser chacala, de que ahí te violan. Pero esa colonia que muy pocos conocen su verdadero lado, su historia, sus puestos de señoras que venden gorditas, quesadillas, banderillas y demás comida junto al mercado desde las 7 de la mañana, y que cada centavo que ganan es suyo, y nadie se los puede quitar. Esa colonia que por las mañanas es una y por las noches es otra completamente distinta. Esa colonia que tiene su propio metro llamado de igual forma Guerrero. Residencia -en algún momento- del famosísimo y temido canibal de la guerrero.
Lugar de balaceras, pero también colonia de injusticias, colonia que grita con la mayor fuerza "¡Este es el México! ¡Esto es lo que en verdad sucede en este nuestros maldito y asqueroso Distrito Federal". Colonia que representa la opresión de los pobres, colonia que grita a todos los demás las necesidades de justicia e igualdad que tanto proclama nuestra Constitución. Colonia -junto con la Buenos Aire y la Doctores- creadora de "Super Barrio".
Desperté el sábado, como cada sábado de este año tendré que levantarme por mi Servicio Militar Nacional, eran las 6:40 a.m. ibamos mi padre y yo en el carro y en la calle en la que vivimos -Luna- en la esquina me percaté de una escena un tanto fuerte, un tanto triste, un tanto... tentadora; en la esquina de Lerdo y Luna se encuentra un teléfono público -que no cobra si es llamada a casa y menos de un minuto- el cual está tan deteriorado que con verlo con ojos de odio se podría caer, estaba un joven, que a juzgar por su apariencia me atrevería a decir que tenía entre 19 y 21 años; alto, tez blanca, pantalón negro, chamarra de mezclilla con la leyenda "ODIO". Introuce su mano de una manera precipitada en el cocmpartimiento del teléfono público... la saca con una bolsa pequeña abastecida hasta sus últimas consecuencias de materia blanca; cocaína; sustancia ilícita, una sustancia alucinógena y tranquilizadora del sistema nervioso. El sujeto -anónimo- huye, corre "como ratero", en un parpadeo llega a la esquina de las calle de Sol y Lerdo, otro parpadeo y lo perdemos de vista.
Esta es la guerrero, esta es mi colonia, esta es la realidad.