domingo, 25 de abril de 2010

Tú. Yo. Tuyo. Tú y yo.

Su resplandeciente mirada.
Sus ojos opacos.
Sus pasos seguros.
Su caminar triste.

Las manos saludando.
Las manos en los bolsillos.
Las palabras de aliento.
Las palabras de odio.

El querer vivir.
El escupir al cielo.
Los ojos con vida.
Los ojos sin vida.

La vida con ánimo.
La vida sin sentido.
La emoción por vivir.
La emoción por morir.

El amanecer prometedor.
El amanecer estremecedor.
La piel con sentimiento.
La piel desgastada.

La vida con vida.
La muerte con muerte.
La respiración bella.
La respiración necesaria.

Tu forma de ser.
Mi forma de no ser.
Tu manera de hacer las cosas.
Mi manera de deshacerlas.

Tu fortaleza reflejada en cada acción y omisión de tu vida cotidiana.
La flaqueza totalmente visible en mi cuerpo.

Tú. Yo.
Yo que quiero estar en ti.
Tú, que sólo tú sabes lo que quieres.
Yo, tratando de cambiar para estar en ti.
Tú, que sólo tú sabes lo que quieres.

Yo como el desesperado en la penumbra, con un encendedor.
Tú, totalmente segura de que encontrarás un nuevo amanecer; prometedor, seguro, pacífico... amoroso.
Yo seguro de que el día tiene miedo y por eso se refugia en la noche.
Tú. Yo. Tuyo. Tú y yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario