La tristeza me viene como un gozo al pecho,
me revienta justo en el centro,
atravieza mi corazón que está en tu lecho,
destruye mi felicidad y me vuelve neutro.
Cada particula de amor sincero
se vuelve en un soplo de tristeza,
cuando todo se convierte en cero
para la soledad que lo adereza.
Soy un carnicero en tu corazón,
asesino, fatal, despiadado, sin razón,
con una espada en tu alma
para destrozar tu calma.
Acabaré rápido con esta tormenta
destrozaré tus venas de forma violenta,
nada detendrá mi fuerte demencia
si arranco tu corazón con gran vehemencia.
Rima, rima, rima, la rima es un gran error. Le hechaste ganas...
ResponderEliminar