Juventud
El salto de la ola
más blanca
cada hora
más verde
cada día
más joven
la muerte.
-Octavio Paz.
Para tu desgracia el universo te colocó en mi camino,
para mi felicidad el universo me colocó en tu camino.
Miel cayendo de tus labios,
diamantes incrustados en tus ojos,
rayos de la luz del sol atorados entre tus cabellos,
estalactitas blancas, rojas, azules, de todos los colores en lugar de tus dedos.
Tu mirada como el reflejo del sol en la luna
(alumbrando mi penumbra),
tus palabras
(no de desprecio como las de los demás)
llegan a mis oidos,
destruyendo todo a su paso,
para penetrar mi cerebro,
depositarse en mi sangre y recorrer tod mi cuerpo
para purificarlo.
Mis miradas, esas que deposito en ti,
en tus ojos,
en tus labios,
en tu cabello,
en tu alma
(que tu no puedes obsevar porque estás más interesada mirando por encima de mi hombro, mirando que persona pasa por detrás de mi, esperando a que pase Él, aguardando su llegada, mirando a mi alrededor, como si yo fuera el sol y tuvieras miedo de mirarme por quedar ciega),
esas miradas ilusionadas,
esas mis miradas que quiero se hagan;
tus miradas,
nuestrsa miradas.
Son sólo eso, simples miradas para ti.
¡Y ni hablar de mis palabras!
Las palabras. Mis palabras.
Esas palabras que digo, que te digo
(que a veces quisiera poder vociferarte para que con ese grito se quedaran tatuadas en tu piel, enmarcadas en tus ojos, plasmadas en tu frente)
con toda la desesperación depositada en mi corazón por años.
Versos, me llego, esta muy bien, esta bien fluido ademas, y desgarrador!
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