jueves, 15 de abril de 2010

Gusto por las matemáticas; gusto por ti.

Te escucho hablar de matemáticas,
me interesas como ingeniera,
me interesas como mujer.

Hablas de límites en las ecuaciones,
tu sencilles y belleza no tiene límites,
le enseñas parábolas a otros,
sin saber que vives en una.

No paras de enseñar a otra como despejar, como hacer funciones de x, como graficar.
A mí no me puedes despejar
-Busco más de lo que tu crees-
Tú haces que yo funcione, y haga mis funciones,
Paradójicamente mis ganas de besarte y abrazarte son imposibles de graficar.
-Y tú sigues hablando de tus matemáticas.
-Y yo sigo escribiéndole a tu alma.

Esto es lo que causa una clase aburida de Acción comunicativa a las 11:14 a.m. mientras te miro con mis labios.

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