¡Vamos!
Estoy preparado para lo que venga.
Humillación, enamoramiento -más- depresión, un huracán, una tormenta, un suicidio.
¡Vamos!
¿Cómo no llorar?
¿Cómo no llorarte?
¿Cómo no amar?
¿Cómo no amarte?
Esto ya no es una imitación de vida, esto ya es una vida.
Logré ponerme un freno, por un tiempo delimitado en un espacio aún más delimitado, pero no me importa... lo hice.
Así que, ¡Vamos!
Esto es de lo que se trata la vida, nadie más te lo puede contar a menos que tu lo vivas.
¡Vamos!
Que venga un huracán, que venga una tormenta, que se atreva alguien a apagar esta vela, esta ligera esperanza en mí, que alguien siquiera piense que no soy lo suficientemente ágil, fuerte, inteligente como para no sobreponerme a toda la serie de calamidades que ocurra.
¡Vamos!
Traten de humillarme, no tengo miedo, nadie más me verá llorar
-en serio lo digo-
¡Vamos!
La humillación quedó atrás, el Raúl triste que se sienta en la orrilla del mar con la soledad robandole el alma quedó atrás.
¡Vamos!
-Esta ves lo digo en serio, si me pude calmar, lo puedo todo, sólo necesito una mirada tuya, un orange crush, una canción de Radiohead y listo.
Nuevamente va con una dedicación especial y espacial.
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